martes 4 de noviembre de 2008

Moros


Corren tiempos en los que el lenguaje, por desgracia, se ha convertido en un arma arrojadiza al servicio de intereses que no siempre se reducen a su función primordial, la comunicación. Y dentro de ésta, el diálogo entre posturas enfrentadas y cuanto ello tiene de beneficioso. Hay opiniones mucho más doctas que la de servidor, que llevan tiempo advirtiendo de esta circunstancia. Como lo nuestro no es la polémica y sí el entretenimiento, vamos con una cuestión de actualidad.

Moro. Sí, moro. Los medios y la política –si es que no son lo mismo – lo han convertido en un término despectivo, cuando nunca fue así.

En primer lugar, habría que decir que ya los romanos llamaban maurus a los oscuros de piel, que normalmente provenían del cercano norte de África. Tomaron el nombre del que ya les dieran los griegos, que los conocían como mauroi.

No todos los musulmanes son moros. Ni todos los árabes. Los árabes eran oriundos de la Península Arábiga. Por tanto, eran la raza más distinguida de cuantas formaban el Islam, pro ser originarios de la tierra del profeta Muhammad o Mahoma. A España llegaron muy pocos de ellos. Eran fácilmente reconocibles por poseer cabellos y ojos claros, en muchos casos. Como podéis ver, muy lejos del arquetipo cinematográfico.

Por tanto, moros son – en recta ley- los oriundos del norte de África. Así, sin acritud. Árabes sólo los linajes de Arabia. Por tanto, el rasgo que los une y distingue es la profesión del credo común. El Islam. Por tanto, para referirnos al conjunto, el término adecuado es musulmán. Tanto para el turco, como para el árabe, como para el moro, como para el pakistaní.

Mahometanos tampoco sirve, qué le vamos a hacer. Mahoma, a diferencia del Jesús de los cristianos – que a la sazón es un profeta para los musulmanes llamado Issa – sólo tiene el rango de Profeta, de enviado. Nada de divino hay en él como vehículo de la revelación que es. Por eso no hablamos de mahometanos, hablamos de musulmanes.

Y si vamos a referirnos a los musulmanes oriundos del norte de África, moros. Así, sin acritud.

2 comentarios:

Alatriste dijo...

No podía estar más de acuerdo con tu entrada.

Con esto de lo políticamente correcto, apunto estuvieron en su día cuatro progres trasnochados y algún que otro moruno, de cargarse el escudo de Aragón por ofender "sus cabezas moras" a la población musulmana del lugar. Al final no se tocó, pero sí consiguieron eliminar el gran escudo que presidía en las cortes de Aragón.

En definitiva una vergüenza sólo comprensible por la falta de educación histórica.

Saludos Rober.

Rober dijo...

Bueno, y porque debo tener media docena de asiduos, nada más. En otros foros ya me ha costado más de una bronca plantear las cosas así e incluso citar a Don Arturo.

Lo malo es la facilidad con la que la gente mezcla churras con merinas y le saca el sesgo político a cualquier cosa.

Para morirse de risa las teorías de cierto colectivo que culpa -agárrate a la silla- al latín como causante de la discriminación sexual. Ahí queda eso.