Hoy toca subirse a un viejo caballo de batalla. Vamos a hablar de los Reyes Católicos. Católicos porque así lo dispuso en 1494 el papa Alejandro VI, como compensación el título de Cristianísimo que obstentaba el rey de Francia. Por tanto, todos los reyes de España reciben el tratamiento de 'rey católico' desde entonces. No deja de ser curioso que sean el centro de las iras, o de los altares, de gente que vive quinientos años después de que lo hicieran ellos. A todas luces, resulta bastante inútil intentar analizar la Baja Edad Media con los parámetros de esta España de 'Cachulis' y 'Pantojas' que nos toca sufrir. Quizá sea así porque el caso de Isabel y Fernando es uno más de estas apropiaciones indebidas que han ido perpetrando nuestros políticos a lo largo de los años. miércoles 23 de mayo de 2007
Tanto monta
Hoy toca subirse a un viejo caballo de batalla. Vamos a hablar de los Reyes Católicos. Católicos porque así lo dispuso en 1494 el papa Alejandro VI, como compensación el título de Cristianísimo que obstentaba el rey de Francia. Por tanto, todos los reyes de España reciben el tratamiento de 'rey católico' desde entonces. No deja de ser curioso que sean el centro de las iras, o de los altares, de gente que vive quinientos años después de que lo hicieran ellos. A todas luces, resulta bastante inútil intentar analizar la Baja Edad Media con los parámetros de esta España de 'Cachulis' y 'Pantojas' que nos toca sufrir. Quizá sea así porque el caso de Isabel y Fernando es uno más de estas apropiaciones indebidas que han ido perpetrando nuestros políticos a lo largo de los años. sábado 19 de mayo de 2007
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domingo 13 de mayo de 2007
Viajes por España y Portugal
Münzer llegó a España en 1494 prolongando su estancia durante seis meses, por lo que puede ser bastante lógico que en su visita se dedicase a constatar todo cuanto se decía en Europa acerca del recién "descubierto" continente americano. De hecho mantuvo un constante contacto con las colonias de mercaderes alemanes instalados en España. Sea como fuere, Münzer no fue nunca un humanista reputado, perfil que cabe pensar que hubiese demandado el Emperador de aquella persona encargada de realizar un trabajo de estas características.
Se dice incluso (esto me llama mucho la atención) que el latín utilizado a la hora de componer estas crónicas fue un tanto "macarrónico", por lo que se entiende que era persona de pocos recursos, cosa que no le impidió ocupar un lugar más o menos destacado dentro de la escuela de Nüremberg. Lo cierto es que junto a las crónicas de Rosmithal, las de Münzer son recurrentemente citadas en la mayoría de los estudios referidos a la Baja Edad Media en España. Fueron editadas a finales del siglo XVIII ilustradas con unos magníficos dibujos a pluma atribuidos a Christoph Weiditz. Os transcribo un fragmento de cómo funcionaba la justicia por aquellos días en estos pagos, si bien pienso que hay que restarle algo de fiabilidad al relato pues son las notas tomadas por un "invitado" en casa ajena, y ya se sabe cómo somos los españoles cuando tenemos visita en casa, ¿no?. Pues eso.
(...) "Hace años, la justicia era pésima, porque los procuradores y abogados, con sus astucias, habían pervertido, como sucede en Alemania y en nuestras tierras, el sentido de lo justo y equitativo. El año en que el rey serenísimo (Fernando el Católico) estuvo en Barcelona, se reunió todo el condado de Cataluña, y con anuencia del rey se crearon ocho doctores en Derecho, pagados por la Diputación, a 500 libras anuales cada uno, que hacen 600 florines rhinenses, y un virrey para todo el condado. Éstos, inmediatamente que oyen a los testigos de las partes, fijan el día para pronunciar sentencia, que es inapelable.
Les está prohibido bajo pena corporal y pecuniaria recibir obsequio alguno, aunque en muchas ocasiones han sido puestos a prueba por si alguno los aceptaba. En aquel año se resolvieron más asuntos que antes en veinte. Con este sistema, el primero que perdió una causa fue el mismo rey.; pues cierto boticario demandó en derecho, y reclamó 1.000 ducados que por drogas y medicinas le debía el padre del rey (Juan II). Se pronunció sentencia contra el rey, y como heredero de su padre, hubo de pagar inmediatamente al boticario. Si aquellos ocho doctores y el virrey sentencian mal, llevados de engaño, del favor, de la ira o el odio, puede entonces apelarse al rey; y si se les prueba que la sentencia estuvo mal dada, es absuelto al que condenaron, y ellos a su vez son condenados en lugar del otro y, en consecuencia, son obligados a indemnizarle de su propio peculio. ¡Que Dios glorioso siga manteniendo esta justicia sobre ellos!..." (...)
jueves 3 de mayo de 2007
Recuerde el alma dormida...
Quizá sea por eso por lo que "el Doncel" ha sido asumido como icono de humanistas, porque porta un libro entre sus manos, con la mirada perdida, envuelta en un pensamiento eterno. Aunque lo cierto es que el libro que sostiene en sus manos es la Biblia. La ausencia, hasta hace poco tiempo, de un autor le confería a la escultura un mayor halo de misterio. Pero hace pocas fechas que se puede afirmar que es obra del taller de Sebastián de Almonacid, hacia 1492.
En una sociedad con un marcado concepto de la honra y con las armas como medio seguro de medrar en la escala social, las guerras de Granada suponían un momento idóneo para cumplir estos objetivos. La cruzada contra el 'infiel' fue escenario de actos heroicos como el que causó la muerte de nuestro Doncel. Curiosamente, al hablar de la pequeña nobleza del momento, emerge otra figura estrechamente realcionada con el Doncel. Jorge Manrique. Muerto joven, también al servicio de los reyes, pero en la Guerra de la Sucesión. El caso es que cuántas veces no se ilustran las 'Coplas a la muerte de su padre' con la figura del Doncel. El famoso 'Ubi sunt qui ante nos in hoc mundo fuere?' (¿Dónde están los que antes que nosotros fueron en este mundo?). El otoño de la Edad Media. La añoranza del pasado y la amargura de no saber dónde quedaron las gestas, los oropeles, la caballería...
Es por esto por lo que, tanto los versos de Manrique como la figura del 'Doncel' cautivaron al imaginación de los románticos. El drama de la muerte por honor, la lucha de una sociedad con la que desvanecen las últimas esencias de la Edad Media. Y todo ello plasmado en esa conmovedora mirada de alabastro, tan sugerente.
Los versos evocan la imagen y la imagen hace brotar los versos. Un hermoso canto de cisne de una época que fue y no volverá.
Los Infantes d'Aragón
¿qué se hizieron?
¿qué fue de tanto galán?,
¿qué de tanta inuinción
que truxeron?
que fueron sino verduras
de las eras,
las justas e los torneos,
paramentos, bordaduras
e çimeras?
sus tocados e vestidos
sus olores?
de los fuegos encendidos
d'amadores?
las músicas acordadas que tañían?
aquellas ropas chapadas
que traían?.


