En primer lugar, quisiera disculparme por haber tenido desatendida a ‘La Fortuna’ más de lo que suele ser habitual. Una racha demoledora de trabajo y una afección vírica, en este orden, son las causantes de ello. A la par que voy recobrando las energías, voy a intentar hacer lo propio con el pulso del blog. Así que, vamos allá.
Ayer, en la atestada consulta del médico, escuché que alguien ‘cogía los bártulos’ y se marchaba a casa. Recordé el origen de la expresión y pensé que sería interesante reproducirlo en el blog.
Dicho sea de paso, se admiten las dos variantes, tanto la de ‘coger’ como la de ‘liar’. En ambos casos el origen es medieval. Bártolo de Sasso-Ferrato fue uno de los más eminentes juristas de la Baja Edad Media. Italiano, como habréis deducido al leer su nombre, impartió clases en Pisa y en Peruggia, en el siglo XIV. Su relativamente corta vida – morir con 44 años en aquel entonces entraba dentro de la más absoluta normalidad- no fue óbice para que ya en vida fuese un continuo referente para muchos estudiantes europeos. Incluso durante los siglos posteriores a su muerte, no había estudiante de leyes que no conociese los trece volúmenes de su obra.
Los estudiantes españoles que estudiaron en Italia tomaban cuantos apuntes podían en las clases en las que se dictaban lecciones de Sasso-Ferrato. El volumen de pliego iría aumentando conforme al número de clases dictadas y esto hacía necesario atarlos con una cinta de cuero. Y como a estos apuntes se los conocía como los bártulos (de Bártolo), de ahí viene la expresión ‘liar los bártulos’.
Sin embargo, servidor pudo oír hace años otra versión en la que se contaba que los manuscritos de Bártolo de Sasso-Ferrato eran tan apreciados que pasaban de mano en mano, y eran constantemente reencuadernados. De tal forma que las tapas cada vez eran más voluminosas, llegando a convertir casa tomo en algo difícilmente transportable. Por tanto, ‘coger los bártulos’ suponía algo casi tan embarazoso como una mudanza.
Como véis, en cualquiera de los casos, el asunto equivale a mudarse o desplazarse.

1 comentarios:
jejeje, qué curioso... eso es lo que hacemos los jóvenes de Castilla La Mancha, liar los bártulos y largarse a cualquier otra región de Castilla como Madrid. Muy interesante.
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