Equivocarse es humano. Y servidor gusta de salpicar cuanto escribe con algunos gazapos que espera le sean perdonados por sus benévolos lectores.
Este es el caso de la entrada que dedicamos a Enrique IV y más en concreto, la primera de la serie. En ella decíamos que el Monte del Pardo debe su nombre a que el abuelo de Enrique mató un buen ejemplar de oso en esos parajes. Pues no. El abuelo de Enrique IV fue Enrique III, conocido por 'el Doliente'. Pocos os imagináis a un rey con ese apodo asaeteando osos, ¿verdad?
Al plantígrado lo cazó Alfonso XI, belicoso rey padre de Pedro I llamado el Cruel o el Justiciero, -según quien lo cuente- ni más ni menos que un siglo antes. Corregido queda.
Este es el caso de la entrada que dedicamos a Enrique IV y más en concreto, la primera de la serie. En ella decíamos que el Monte del Pardo debe su nombre a que el abuelo de Enrique mató un buen ejemplar de oso en esos parajes. Pues no. El abuelo de Enrique IV fue Enrique III, conocido por 'el Doliente'. Pocos os imagináis a un rey con ese apodo asaeteando osos, ¿verdad?
Al plantígrado lo cazó Alfonso XI, belicoso rey padre de Pedro I llamado el Cruel o el Justiciero, -según quien lo cuente- ni más ni menos que un siglo antes. Corregido queda.
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